El Gobierno nacional desafectó del uso ferroviario un predio lindero a la estación Ministro Carranza de la línea Mitre, con vistas a su posterior remate.
La decisión fue formalizada con la publicación en el Boletín Oficial de la resolución 399/2026 del Ministerio de Economía, que lleva la firma del ministro Luis Caputo.
Detalle de las parcelas desafectadasSe trata de un terreno de casi 1300 metros cuadrados que se encuentra entre las Avenidas Santa Fe, Dorrego, la calle Ancón y el ferrocarril, que hasta ahora se encontraba bajo jurisdicción de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF). El terreno, al igual que los numerosos predios ferroviarios desafectados desde el inicio de la actual gestión, posee un alto valor de mercado y, por su emplazamiento, se perfila como ideal para el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios de corte residencial.
Vale recordar que, en la zona ya fueron desafectados un predio de más de 3000 metros cuadrados en Palermo, lindero a las vías del Ferrocarril San Martín, y otro en Colegiales, en la intersección de las vías del Ferrocarril Mitre y la calle Santos Dumont. A su vez, se dispuso la declaración como rezago de una veintena de coches y locomotoras arrumbados en la Playa de Colegiales, lo que despertó especulaciones acerca de su posible loteo y venta.
A la desafectación con planes de subasta de estos terrenos en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires se suman numerosas parcelas en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país.
Tal es el caso de parte del cuadro de vías de la estación Haedo de la línea Sarmiento, sobre el que se había considerado una ampliación del Parque Industrial “La Cantábrica”, y espacios contiguos a la estación Delta de la línea Mitre ramal Delta (Tren de la Costa), en el partido de Tigre. Estas instalaciones actualmente son utilizadas por el Parque de la Costa, por lo que se presume que su desafectación se vincula con una eventual venta a la sociedad que explota dicho parque.
A su vez, se desafectaron parcial o totalmente los cuadros de estaciones de las líneas Roca y Sarmiento en el Interior bonaerense y en La Pampa, como Benito Juárez, Elordi, Balsa y Villamanca, y Barrow, Mouras y Lonquimay. A diferencia de los anteriores, el destino de estos terrenos no se relaciona con los desarrollos inmobiliarios sino con su transferencia a destacadas firmas del sector agroindustrial.
Tal como explicó enelSubte, las ventas que proyecta el Gobierno implican una profundización de la política llevada adelante durante el gobierno de Macri. En esa ocasión, se vendieron importantes predios en Buenos Aires como la playa Colegiales (parcialmente), playa Palermo y la playa de Empalme Norte, en todos los casos con destino a emprendimientos inmobiliarios “premium”.
Si bien las subastas eran justificadas entonces en la necesidad de recaudar fondos para diversos proyectos de transporte que se estaban ejecutando -los viaductos del Mitre y el San Martín o el Paseo del Bajo-, lo cierto es que fueron duramente objetadas por informes de la Auditoría General de la Nación (AGN): el órgano de control detectó errores de cálculo en los montos y ventas por debajo del valor de mercado, entre otras irregularidades.
Si bien no es la primera vez que el ferrocarril es visto como un mero banco de tierras para usos no vinculados al transporte, lo que diferencia a la experiencia actual de las anteriores es la ausencia prácticamente total de un objetivo social.
Así, mientras en otras oportunidades la pérdida de terrenos ferroviarios se justificaba en la recaudación de fondos para la realización de obras, o en la necesidad de construir espacios verdes, sedes universitarias, proyectos de vivienda social o ampliación de áreas industriales, la venta de estos terrenos apunta a un mero afán recaudatorio. No obstante, nada obliga al Gobierno a reinvertir lo recaudado en mejoras en el ferrocarril -algo que sí contemplaba el malogrado proyecto de Reparación Histórica Ferroviaria“-, siquiera una parte.
Las ventas de terrenos se dan al mismo tiempo que el Gobierno acelera la privatización del sistema ferroviario, tanto de Trenes Argentinos Cargas (TAC/BCyL) como de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA).
En tal contexto, las inversiones estructurales en el sistema fueron canceladas y solamente se ejecutan trabajos de emergencia, la mayoría de ellos con las intenciones de viabilizar la privatización total del ferrocarril.
-----Todo en venta: el gobierno ultima el remate de más estaciones ferroviarias
El Gobierno continúa con la oleada de venta de terrenos ferroviarios y ahora avanza incluso sobre estaciones.
A las múltiples desafectaciones de inmuebles realizadas en las últimas semanas, que habilitaron la venta de predios en Haedo, Tigre, Colegiales y Palermo, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y en Benito Juárez, Elordi, Balsa y Villamanca, en el Interior de la provincia de Buenos Aires, se sumaron recientemente tres estaciones adicionales en las provincias de Buenos Aires y La Pampa.
Detalle del terreno desafectado en LonquimaySe trata de los cuadros de las estaciones Mouras y Lonquimay (ambas de la línea Sarmiento) y de Barrow (de la línea Roca), que fueron desafectadas del uso ferroviario con el fin de proceder con su posterior remate, mediante sendas resoluciones publicadas esta semana en el Boletín Oficial.
En el caso de la primera, la desafectación abarca un total de 84 mil metros cuadrados de terreno en el entorno de la estación, ubicada en la localidad de Salazar, Partido de Daireaux. Hasta ahora, el predio se encontraba bajo concesión de Ferroexpreso Pampeano (FEPSA), cuyo contrato fue recientemente renovado por un año.
Detalle del área desafectada en Daireaux
Lonquimay era una de las detenciones del servicio de pasajeros a Santa Rosa (foto), uno de los 12 ramales cerrados durante el macrismo.El segundo terreno desafectado corresponden a 50 mil metros cuadrados del cuadro de estación Barrow, ubicada en el partido de Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires. El predio formaba parte de la concesión de Ferrosur Roca, también recientemente extendida.
Por último, se desafectaron 115 mil metros cuadrados del cuadro de la estación Lonquimay, ubicada en el departamento Catriló, provincia de La Pampa. La estación era, hasta hace una década, una de las paradas intermedias del servicio de pasajeros Catriló – Santa Rosa, uno de los 12 ramales cerrados durante el macrismo. Al igual que en el primer caso, el predio estaba bajo concesión de FEPSA.
La política de desafectación y posterior venta de terrenos ferroviarios había sido duramente objetada en las últimas semanas por el sindicato de maquinistas La Fraternidad, que en un duro comunicado denunció que “el organismo que debería administrar los ferrocarriles se convierte en una gran inmobiliaria, mientras que el país se queda sin trenes”. En este sentido, vale notar que -tal como explicó este medio- ya suman 12 los servicios de pasajeros suprimidos en los últimos dos años.
Las ventas proyectadas por el Gobierno implican una profundización de las realizadas entre 2015 y 2019. En ese período, se vendieron importantes predios en Capital Federal, como playa Colegiales, playa Palermo y la playa de Empalme Norte, en todos los casos con destino a emprendimientos inmobiliarios “premium”.
Las ventas fueron duramente objetadas por informes de la Auditoría General de la Nación (AGN): el órgano de control detectó errores de cálculo en los montos y ventas por debajo del valor de mercado, entre otras irregularidades.
Al menos entonces, las subastas podían ser justificadas en la necesidad de generar recursos para sustentar la ejecución de diversos proyectos de transporte que se estaban construyendo, como los viaductos del Mitre y el San Martín o el Paseo del Bajo. Otras desafectaciones de terrenos ferroviarios, como los de Sáenz, Estación Buenos Aires o Mendoza, podían defenderse con la ejecución de proyectos de vivienda como los barrios PROCREAR.
En contraste, actualmente no ocurre ninguna de las dos cosas: la venta de estos terrenos apunta a un mero afán recaudatorio, mientras que no existe ninguna obligación de reinvertir esos fondos en las inversiones en infraestructura que el sistema ferroviario urgentemente necesita.
Las ventas de terrenos se dan al mismo tiempo que el Gobierno acelera la privatización de todo el sistema ferroviario, proceso que ya comenzó con la estatal Trenes Argentinos Cargas (TAC/BCyL) y que avanza también en Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA). El proceso no implica ninguna obligación por parte del sector privado de invertir en la recuperación de la infraestructura.