Desde Inquilinos Agrupados volvieron a cuestionar que el relevamiento del Indec no contemple la realidad inquilina. Página 12
Trabajar para pagar un techo
No hay inflación, pero los alquileres aumentaron 550% desde 2023
Desde Inquilinos Agrupados volvieron a cuestionar que el relevamiento del Indec no contemple la realidad inquilina.
14 de enero de 2026 -
(VARGAS SEBASTIAN JOEL)
“Obviamente, era lo que se esperaba con la desregulación del Decreto 70: una transferencia mayor de ingresos de los trabajadores que alquilamos vivienda hacia los dueños de las viviendas en Argentina″, dijo el presidente de la Federación de Inquilinos Agrupados, Gervasio Muñoz, sobre la escalada del 550 por ciento en el precio de los alquileres desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Alquileres en Argentina: aumentos por encima de la inflación y un mercado desregulado que favorece a las inmobiliarias
En Radio 750, Muñoz cuestionó que el índice de inflación que releva el Indec no contemple la realidad de los argentinos que alquilan, un número que en los últimos 25 años se duplicó.
“El peso sobre el índice general es de un 3,5 por ciento, o sea nada. Por eso tenés una inflación de 2,8 pero los alquileres, inclusive en diciembre, aumentaron por encima de la inflación”, argumentó el titular de la Federación de Inquilinos Agrupados.
Para entender la complejidad de la problemática es necesario la comparación con el precio del salario. El Indec informó que el sueldo promedio en la Capital Federal, el que perciben alrededor del 70 por ciento de los porteños, es menor a 800 mil pesos.
“Un alquiler de un monoambiente puede estar 450 mil pesos en la Ciudad de Buenos Aires, e inclusive están cobrando también ese precio la cama en departamentos que se subalquilan”, detalló Muñoz en conversación con Lo viejo funciona.
Pero no solo es un fenómeno de la Ciudad de Buenos Aires, sino que se extiende, por ejemplo, a Neuquén, donde un alquiler de monoambiente alcanza los 800 mil pesos, cuando los salarios promedio apenas superan el millón.
“No son jubiladitos”
Los valores actuales llevan a que la economía cotidiana se vuelva de supervivencia. Incluso cuando en la mayoría de los hogares hay más de un salario, en general se destina un sueldo completo al pago del alquiler, las expensas y los servicios.
“Cada vez más hogares pierden capacidad de consumo para destinarles sus ingresos a los que concentran la vivienda en Argentina, no es que estamos hablando de ‘jubiladitos’. Usaban esa figura para esconder a los dueños reales”, aseguró Muñoz.
Un poco de historia
La realidad de los alquileres no fue siempre igual. El gran quiebre tiene que buscarse en la última dictadura militar, cuando se desreguló el mercado inmobiliario, pero también en la vuelta a la democracia, cuando comenzó a regularse el contrato de alquiler a partir del Código Civil.
“Una de las cosas que hizo la dictadura fue desregular y terminar con las leyes del alquiler de vivienda que existían desde el ‘43”, acotó el dirigente inquilino.
Según las recomendaciones internacionales, el precio del alquiler no debe superar el 30 por ciento del sueldo del trabajador, pero en Argentina esa cifra se superó hace rato.
“Perón congeló el precio de los alquileres. Cuando se va, en el ‘55, con el golpe de Estado, el alquiler en ese momento representaba el 4 por ciento del salario”, recordó Muñoz. Y agregó que el expresidente empezó su gobierno con un 65 por ciento de inquilinos y lo terminó con un 65 por ciento de propietarios.