El Elefante Blanco de Avellaneda: 10 años de abandono y una mole cada vez más difícil de recuperar

Silvia Gómez. 10/10/2022. Clarín
Es el complejo Estrella del Sur, compuesto por 900 departamentos en varias torres con diferentes grados de avance.

Se trata del complejo Estrella del Sur, compuesto por 900 departamentos en varias torres con diferentes grados de avance. En paralelo, y en tiempo récord, el Gobierno nacional construye a pocos metros un complejo de edificios de 3 cuerpos.

Aunque parezca imposible, en Avellaneda hay un edificio que podría hacerle sombra a la torre "Estrella del Sur", una mega obra que cumple diez años abandonada y que todos conocen como el Elefante Blanco de la Provincia de Buenos Aires. ¿Se puede hacerle sombra a esta mole de cuatro torres de 27 pisos cada una? Parece que sí, porque a pocos metros y a toda velocidad, se construye un edificio que le dará solución habitacional a 166 familias.

La historia detrás del Elefante Blanco es una muestra devastadora de todo lo que puede hacerse mal y salir peor: más de 900 familias estafadas, que pusieron su dinero en la construcción de este mega emprendimiento que iba a transformarse casi en un barrio vertical, con amenities de todo tipo -piscina, gimnasio parque y bar, entre otros-, guardería infantil y locales comerciales.

Pero además prometía algo aún superador: generar ciudad. Esta obra pudo haber sido una oportunidad para reactivar una zona atravesada por un viaducto que genera una herida en el tejido urbano. Y con una densidad poblacional despareja, en donde conviven grandes depósitos de logística con viviendas bajas y locales comerciales, muchos de ellos cerrados.

Esta obra abandonada oscurece la zona: en un país con una problemática habitacional severa, todos los días miles de personas asisten al espectáculo de ver 900 viviendas vacías. La obra quedó con diferentes grados de avance, una torre se encuentra construida en un 80% y el resto, al 40%. Algunos de los departamentos tienen incluso cerramientos, los marcos de las ventanas se ven a la distancia.

Compensación

Los propietarios estafados, después de años en juicio, recibieron una compensación ínfima: el 8% de lo que invirtieron. Rodolfo Ruso, uno de los vecinos que se puso al hombro la ardua tarea de reclamar ante la justicia, le contó a Clarín que lo que recibió le alcanzó para renovar los electrodomésticos de su casa y pintarla.

En paralelo a esta mole abandonada, y en tiempo récord, el Gobierno nacional construye un complejo de edificios de 3 cuerpos, que tendrá 166 departamentos. Está ubicado sobre un terreno fiscal, con forma triangular, en la calle Intendente Luis Raúl Sagol.


Las obras arrancaron a fines de 2021 y ya se encuentran muy avanzadas. "El fin de obra está pautado para abril de 2023 y estamos con buen ritmo", le dijo a Clarín Luciano Scatolini, Secretario de Desarrollo Territorial.

Esta obra forma parte de la segunda edición del programa Procrear, de desarrollos urbanísticos, financiado por el Estado Nacional a través de fondos de la Anses. Algunos proyectos son edificios, como este de Avellaneda, otros son barrios enteros, como Estación Buenos Aires, en Parque Patricios -ya construido y habitado-, o el de Gregorio de Laferrere, con 2.406 viviendas en construcción.

Invitado a reflexionar sobre la situación, Scatolini entiende que este tipo de construcciones a gran escala -como es "Estrella del Sur"- pueden ser una oportunidad para implementar políticas en las que confluyan las inversiones públicas y privadas.

​"Una asociación que permita sacar adelante esta obra que aportaría una solución habitacional muy importante, por la dimensión del proyecto. Por otro lado, los municipios tienen herramientas para sancionar a nivel tributario este tipo de construcciones. Es decir, que a los propietarios no les de lo mismo tener la obra abandonada", opinó.

Scatolini hace referencia a la Ley de Acceso Justo al Hábitat que se votó en noviembre de 2012. Esta normativa habilita a los municipios, a través de ordenanzas específicas, a declarar el parcelamiento y/o edificación obligatorios de los inmuebles urbanos baldíos o con edificación derruida o paralizada.

Justamente la situación de "Estrella del Sur" aplica a la última figura: "aquellos inmuebles cuyas construcciones lleven más de cinco años paralizadas", indica el texto de la ley. Y habilita a la conformación de consorcios urbanísticos para avanzar con las obras.

El Concejo Deliberante de Avellaneda aprobó en junio de 2021 un Registro Público Municipal de Inmuebles Baldíos, con Edificación Derruida o Paralizada. Básicamente indica que los inmuebles que ingresen al registro deberán pagar un 50% más en concepto de Tasa de Servicios Generales.

Además, habilita la expropiación (previo paso por la Legislatura de la Provincia y el pago de una indemnización, a precio de mercado) de aquellos terrenos que continúen en desuso tras 8 años consecutivos.

Sin reactivación

Desde el Municipio de Avellaneda no respondieron a las consultas sobre el Registro. Pero confirmaron que en el área de Obras Públicas "no hay novedades de reactivación de la construcción por parte del propietario del complejo".

El propietario del Elefante Blanco es Carlos Alberto Dayan. En subasta pública, pagó 10.500.000 dólares por el edificio. Ante la AFIP está registrado como trabajador autónomo en una de las categorías más bajas. Junto a Marcos Dayan, conforman una sociedad anónima, Modeani.

Carlos Dayan nunca realizó declaraciones a los medios, ni informó qué pasará con esta estructura. Y prácticamente no se ven movimientos en torno al edificio, cosa que siempre tiene en vilo a los vecinos y vecinas, debido al miedo de que ocurran intrusiones.

La crisis de la vivienda

Más allá de esta obra en particular, preocupa la crisis habitacional en general. Según los datos disponibles -por el momento son los del Censo 2010, aún no se conocen los del 2022- el 55% de los hogares habitan en viviendas deficitarias.

"Se trata de unos 6.400.000 hogares que habitan una vivienda que presenta problemas constructivos graves (irrecuperables); comparten la vivienda con otros hogares, o bien sus viviendas necesitan de ampliaciones y/o mejoras", detalla María Mercedes Di Virgilio, doctora en Ciencias Sociales, investigadora principal del CONICET (Instituto de Investigaciones Gino Germani) y consultora del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

Esta dimensión indica "que los problemas habitacionales no afectan exclusivamente a las familias que residen en viviendas irrecuperables, sino también a familias de sectores medios y medios bajos que habitan viviendas de buena calidad, pero en condiciones de hacinamiento. Posiblemente, hoy estos guarismos sean peores. Es una crisis sistémica que se profundiza", evalúa Di Virgilio.

Como dato sobre la demanda habitacional, y en el contexto de esta crisis sistémica, la investigadora apunta: "Asistimos en estas dos últimas décadas a un proceso ‘novedoso’, la inquilinización. Actualmente, el 19% de los hogares urbanos de la Argentina son inquilinos. En el año 2010, eran el 17%, mientras que en 2001, representaban aproximadamente el 13%. Hoy son algo así como 1.772.437 hogares. Entre ellos, el 50% convive con situaciones deficitarias de vivienda”, concluye.

En el marco de esta coyuntura, sabe a aliciente el futuro edificio de Procrear y un despropósito la existencia del Elefante Blanco de Avellaneda.

Fuente: Silvia Gómez (Clarín)