Muchos barrios del sur y del oeste siguen con poca o ninguna infraestructura ciclista
CEMBA
La red de ciclovías y bicisendas de la Ciudad de Buenos Aires supera actualmente los 300 kilómetros de extensión y registra cerca de 500 mil viajes diarios en bicicleta. De acuerdo con datos oficiales, este medio de transporte pasó de representar el 0,4% del total de viajes urbanos en 2009 al 7% en 2025. Sin embargo, distintos actores señalan que el crecimiento de la infraestructura se desaceleró en los últimos años y que persisten desigualdades entre barrios en el acceso a la red.
A tres lustros del inicio de una política sostenida de promoción del transporte en bicicleta, la red porteña alcanza los 310 kilómetros y cuenta con presencia en casi todos los barrios de la Ciudad. Desde el área de Movilidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) destacan que la expansión de la infraestructura fue un factor clave para la consolidación de la bicicleta como modo de transporte y sostienen que se trata de una política estratégica de movilidad sustentable, con impacto en la calidad de vida.
No obstante, el crecimiento no fue homogéneo. Según señaló Leo Spinetto, ciclista urbano y referente del sitio especializado Bicivilizados, la expansión de la red se encuentra prácticamente estancada desde hace tres años. Además, advirtió que esta desaceleración ocurre en un contexto en el que la infraestructura existente requiere mayor mantenimiento y mejoras en su conservación.
De acuerdo con su análisis, la red comenzó a desarrollarse principalmente en los barrios céntricos y de alta circulación, como San Telmo, Monserrat, Balvanera, Recoleta, Palermo, Almagro y Caballito. Con el paso del tiempo, se incorporaron corredores más extensos y conexiones interbarriales en zonas como Belgrano, Núñez, Villa Crespo, Colegiales y Villa Urquiza. Sin embargo, señaló que barrios del sur y del oeste de la Ciudad continúan con escasa o nula infraestructura ciclista.
Entre las zonas más postergadas mencionó a Barracas, Nueva Pompeya, Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo. También destacó el caso de Villa del Parque, un barrio densamente poblado que, según indicó, no cuenta con ciclovías o bicisendas internas. En otras comunas, agregó, existen tramos aislados que no conforman una red continua ni funcional, situación que se repite en sectores de Agronomía, Boedo, Coghlan, Saavedra, Constitución, Flores, Floresta, La Boca, Liniers y Mataderos.
Spinetto también señaló deficiencias en el mantenimiento del pavimento en algunos carriles exclusivos para bicicletas y la presencia de obstáculos que dificultan la circulación. Durante el último año, además, se generaron debates en torno a la modificación o eliminación de ciertos tramos de ciclovías.
Desde el GCBA explicaron que los cambios responden a evaluaciones permanentes de la red, teniendo en cuenta criterios como el uso, la seguridad, la conectividad y la convivencia con otros medios de transporte. En ese marco, informaron que se realizaron ampliaciones en las calles Billinghurst y Gorriti, y que se incorporó un nuevo tramo en la avenida García del Río.
Asimismo, indicaron que durante 2025 se está llevando adelante un plan integral de renovación de ciclovías, orientado a optimizar y adecuar la infraestructura existente. Desde el sector de usuarios, en tanto, señalaron que durante el último año no se incorporaron tramos significativos a la red troncal y recordaron que algunas obras de remoción, como las previstas en Marcelo T. de Alvear y Tucumán, fueron judicializadas a partir de amparos presentados por ciclistas.
Para los especialistas y usuarios, el principal desafío consiste en ampliar y conectar los distintos tramos para consolidar una red continua. Señalan que la integración de la infraestructura es un factor clave para garantizar la continuidad de los recorridos y fomentar un mayor uso de la bicicleta como medio de transporte cotidiano.
