ACUMAR lanzó el registro de empresas autogestionadas de la cuenca Matanza-Riachuelo

Tiempo Argentino

Por Jonathan Raed

Con el apoyo de la Dirección de Empresas Recuperadas, el programa tiene el objetivo de acompañar la industria en la adecuación ambiental.

La Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) lanzó el registro de establecimientos autogestionados de la Cuenca, con el objetivo de brindar información y acompañamiento a las empresas recuperadas de la zona, para su adecuación ambiental.

Bruno de Alto, director General Ambiental de ACUMAR, explicó a Tiempo: “ACUMAR es autoridad de todo lo que ocurre en la Cuenca, lo cual incluye al sector industrial cerca del establecimiento. Sabemos que hay unas cien empresas recuperadas en la zona y la idea es que presenten un proyecto para regularizar la situación ambiental de las empresas”.

“La idea es acompañar a las recuperadas en el proceso de adecuación para que no sean sancionadas y declaradas como agentes contaminantes. No es para inspeccionar, sino apoyarlas y promocionarlas, para que se regularicen. Es una actividad que cuenta con el apoyo de la Dirección Nacional de Empresas Recuperadas del Ministerio de Desarrollo Social”, continuó De Alto.

Metalúrgicas, mataderos y frigoríficos vacuno, avícola y porcino, textiles, curtiembres, alimentarias, agroalimentarias, sector calzado y marroquinería, gráficas, químicas, plásticas, vidrio o lavaderos. Los rubros son múltiples y la dinámica del sector lleva a que muchas de estas empresas tengan otras prioridades que adecuarse a todas las exigencias sanitarias. Por tanto, desde ACUMAR remarcaron que “el objetivo no es modificar la exigencia, sino dar la oportunidad para que se organicen y se acerquen, mientras nosotros acercamos recursos técnicos, organizativos y económicos”.

Para inscribirse, las empresas autogestionadas pueden comunicarse a empresasrecuperadas@acumar.gov.ar

Con el cambio de gobierno, a fines del año pasado, la nueva gestión se encontró con un panorama complicado. “Encontramos a ACUMAR totalmente desfinanciada, desarmada, sin articulación interna. Nos tocó asumir en un momento complicado y organizarnos. Luego, llegó la cuarentena que nos obligó a modificar muchas prácticas”.

Con todo, ACUMAR realizó “un fuerte desarrollo en el sistema de salud propio, para enfermedades producto de la contaminación” y puso también sus recursos para combatir al Covid-19.

“Se estuvo planeando una serie de proyectos para la recuperación de la actividad normal. Estamos abordando un nuevo sistema de limpieza del espejo de agua. Hay un sistema de recolección de basura bastante atrasado en el tiempo, con lo cual hicimos una nueva licitación y se va a notar mucho el cambio con el nuevo prestatario”, puntualizó el funcionario

Además, “se está desarrollando el CIMCA, que es un sistema interconectado de monitoreo de todas las variables ambientales: agua, aire e industrial, con un sistema digital que tendrá financiamiento del Banco Mundial y que nos va a permitir tener un registro online de todas las variables en un solo lugar”.

En el mismo orden, destacó que “impulsamos el desarrollo de proveedores nacionales de tecnología; incorporamos sistemas de monitoreos automáticos con tecnología nacional, que nos permiten monitorear las 24 horas a las empresas que vuelcan líquidos al río, lo cual hace que el control sea más exigente”.

Por otra parte, “estamos supervisando el proyecto de mudar el mercado de Liniers, que es un gran agente contaminante, a Cañuelas”, al tiempo que está cerca de concretarse el Parque Industrial Curtidor, en Lanus, “que es una vieja promesa de ACUMAR para el sector; allí, se van a radicar la mayoría de las empresas curtiembres de la zona”.

Finalmente, De Alto contó que “estamos propiciando un sistema bastante articulado y en red para la promoción de la adecuación ambiental para las empresas industriales que están en falta con nosotros”.