El 22 por ciento de las obras provinciales cuenta con enfoque ambiental

Buenos Aires|12

Página 12
Los detalles del Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente bonaerense

El 22 por ciento de las obras provinciales cuenta con enfoque ambiental
Con casi 100.000 millones de pesos en ejecución, el gobierno provincial prioriza intervenciones hídricas, parques solares, espacios verdes y proyectos resilientes frente al cambio climático.
Por Juan Manuel Meza

El Canal Maldonado. La reconstrucción del Canal Maldonado aparece entre las obras destacadas por el programa. Gobierno bonaerense

La obra pública bonaerense atraviesa un escenario doble, ya que por un lado, transita el ajuste del gobierno nacional que redujo o paralizó proyectos estratégicos, mientras que por el otro, la Provincia busca sostener una agenda propia vinculada a infraestructura, ambiente y adaptación climática.

En ese marco, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos informó que el 22 por ciento de su cartera de obras en ejecución ya cuenta con perspectiva ambiental, con una inversión cercana a los 100.000 millones de pesos.

Ese paquete se ordena dentro del Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente, una herramienta presentada durante la primera jornada de “Infraestructura sostenible en gobiernos locales”, realizada en el Centro Bonaerense de Energías Renovables de La Plata, en el marco del Día Mundial del Ambiente. El programa apunta a incorporar criterios ambientales en todo el ciclo de la obra pública basado en el diseño, planificación, ejecución, mantenimiento y evaluación posterior.

Entre las obras destacadas aparece la reconstrucción integral y sostenible del Canal Maldonado, en Bahía Blanca, una intervención clave para ampliar y triplicar la capacidad de escurrimiento ante eventos climáticos severos después de lo que fue la inundación de 2025. También se incluyen trabajos en la región del Salado, San Antonio de Areco, la cuenca del río Luján, la proliferación de parques, reservas y paseos ribereños, además de parques solares en más de 25 localidades bonaerenses.

En diálogo con Buenos Aires/12, Franco Ciaffardini, director de Gestión y Evaluación Socioambiental Bonaerense, explicó que una obra con perspectiva ambiental no se define solo por su finalidad, sino también por la forma en que es pensada desde el inicio. “Los parámetros o los criterios que se usan para definir si una obra es sostenible o no, tienen que ver con parámetros de diseño. Es decir, si al momento de diseñarse, se utilizaron criterios de diseño bioclimático, por ejemplo”, sostuvo Ciaffardini.

El funcionario remarcó que el enfoque también mira si una intervención está preparada para la nueva realidad climática. Eso implica evaluar su capacidad de adaptación frente a inundaciones más frecuentes, lluvias intensas, olas de calor prolongadas o vientos más fuertes. En esa línea, la obra deja de pensarse como una infraestructura aislada y pasa a ser parte de una estrategia de reducción de vulnerabilidades.

El Dia Mundial del Ambiente 2026 en el Centro de Energías Renovables Bonaerense. Gobierno provincial

“Todo eso es si la obra, además de ser una obra tradicional, como las de toda la vida, incorpora esa nueva mirada, por un lado de materiales, de diseño y demás, y por el otro de si el objetivo además es prepararse contra lluvias cada vez más intensas, contra olas de calor cada vez más más prolongadas, vientos más fuertes. Bueno, un poco ese es el objetivo”, planteó.

Las obras hidráulicas dentro de las prioridades y la hoja de ruta

La cartera conducida por Gabriel Katopodis puso el foco en obras capaces de reducir riesgos climáticos, mejorar la biodiversidad, generar espacio público de calidad y aportar a la transición energética. Pero dentro de ese paquete, el componente hidráulico aparece como prioridad. Ciaffardini precisó que, aunque no cuenta con el porcentaje exacto, más de la mitad de la inversión está dirigida a obras hídricas.

Según explicó, la Dirección Provincial de Hidráulica tiene una cartera de proyectos amplia y de larga trayectoria. En ese marco, el objetivo provincial es sostener intervenciones específicas en cuencas sensibles, sobre todo allí donde la paralización nacional dejó obras inconclusas o sin continuidad. “La cuenca del Salado es un tercio o más de toda de toda la superficie de la provincia de Buenos Aires, con lo cual es sumamente importante reducir las inundaciones, tanto por las comunidades, las ciudades, como por el sector productivo de toda nuestra provincia”, afirmó el director de Gestión y Evaluación Socioambiental Bonaerense.

En simultáneo, Ciaffardini describió a la intervención del Canal Maldonado como una obra histórica por su capacidad de respuesta frente a eventos extremos. La reconstrucción del canal busca ampliar de manera significativa el escurrimiento del arroyo y reducir el riesgo de anegamientos en una ciudad que quedó atravesada por los efectos de fenómenos climáticos cada vez más severos.

El Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente busca que esa lógica no dependa de decisiones aisladas, sino que quede incorporada al funcionamiento regular del Ministerio. Según la información oficial, la herramienta pretende formalizar e institucionalizar principios de sostenibilidad y resiliencia en todo el ciclo de la obra pública provincial. “El programa busca es establecer la hoja de ruta de cómo deben realizarse las obras de ahora en más”, aseguró Ciaffardini.

Esa hoja de ruta plantea que las obras cumplan sus objetivos tradicionales, pero que además se integren con el entorno, contemplen los impactos actuales del cambio climático y se preparen para escenarios futuros. Para el funcionario, el programa expresa la intención de dejar una impronta dentro del Ministerio y de alcanzar a todas las áreas que ejecutan obra pública.

El ajuste nacional no deja de golpear

El ajuste nacional aparece como una variable central. Para la Provincia, el problema no se reduce a la falta de financiamiento, sino también afecta la coordinación de cuencas que exceden los límites bonaerenses. Ciaffardini explicó que, cuando se trabaja sobre ríos o arroyos compartidos, resulta necesario un actor nacional que coordine por encima de las jurisdicciones provinciales.

“La Provincia tiene que hacerse cargo de no solo su propio territorio, sino particularmente a nivel cuenca, de muchas otras cuestiones que pasan fuera de Buenos Aires. En términos presupuestarios, es un golpe muy importante para para la provincia”, advirtió a dos años y medio del inicio de la paralización.

La estrategia bonaerense incluye recursos propios, búsqueda de financiamiento internacional y una combinación de obras hidráulicas con políticas de energía, ambiente urbano y espacio público. Esa articulación apunta a reducir vulnerabilidades desde distintos frentes, no únicamente desde el transporte o el escurrimiento del agua.

Para Ciaffardini, la mejora de la biodiversidad, la consolidación de espacios públicos y la transición energética son líneas complementarias a las obras hidráulicas. Los parques, reservas y paseos ribereños fortalecen el uso comunitario del territorio, mientras que la infraestructura energética mejora la respuesta de las localidades ante situaciones críticas. “Por ejemplo, la transición energética consiste en mejorar la calidad de las redes existentes. Esto se hace a través del despliegue y la instalación y la ejecución de subestaciones transformadoras que mejoran la disponibilidad y la eficacia del recurso, y sobre todo con el impulso de energías renovables, paneles solares, todo lo que tenga que ver también con energía eólica”, argumentó.